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24 de diciembre de 2017

Sabias que por mandato de Obatala, Eleggua aunque tenga casa, no puede vivir en ella

Revisando el signo Otrupon Ika, nos encontramos con un relato en el cual Eleggua está condenado a no vivir dentro de su casa, si usted es de los que le tiene una casita a Eleggua, sepa que no puede tenerlo dentro de ella.

En este camino los hijos de Obatala no tenían casa donde vivir y Obatala se puso a indagar donde vivía Orunmila, a fin de averiguar cuál era la forma más apropiada para conseguir casa para sus hijos. En esta misión se encontró con Eleggua y le pregunto donde vivía Orunmila. Eleggua le contesto que él no sabía, y en oportunidades posteriores también le respondió lo mismo.

Obatala entonces pensó que si dejaba a Eleggua sin comer un tiempo este le diría el lugar donde viva Orunmila. A los siete días de tener a Eleggua sin comer, Obatala con un osadie en la mano, volvió a preguntarle por Orunmila. Eleggua consistio en informarle pero con la condición de que primero lo dejara ir al monte y así Obatala no necesitaría ir a casa de Orunmila.

Así las cosas, Eleggua salió para el monte, y cuando llego al mismo, comenzó a cantarle a Olofin y a afefe Orun. Este lo oyo, desencadeno una tormenta muy fuerte cuyo viento comenzó a derrumbar todas las pencas de palmas y ramas de los arboles.

Los hijos de Obatala, al ver aquellas cosas en el suelo, las recogieron y fabricaron así sus casas. A los siete días Eleggua regreso del monte y le dijo a Obatala: mira yo fui a casa de Orunmila y ya tus hijos tienen casa. Obatala salió y miro convenciéndose de lo que Eleggua le decía, pero a pesar de eso, no quedo muy conforme porque aquellas casa eran muy malas.

Un día Eleggua estaba muy cerca del camino que iba para la casa de Obatala, y vio a Oggun que venía con un hacha sin cabo en las manos, inmediatamente salió corriendo para casa de Orunmila y le contó a este lo que había visto. Orunmila, asombrado, intori osode (se consultó) y se vio Otrupon Ka y le dijo a Eleggua: ve corriendo y dile a los arboles que no le den ni un gajo a Oggun, porque si se lo dan será su propia destrucción. Eleggua corrió y cumplió el mandato de Orunmila.

Tan pronto llego Oggun a casa de Obatala, afefe lerun desencadeno otra tormenta y Oggun asustado, le contó a Obatala a lo que venía, mientras oyó que la tormenta tumbaba todas las casas de los hijos de baba, entonces Obatala le dio de comer a Oggun etu meyi para fortalecerlo y le dijo: Oggun conseguirás cabo para tu hacha.

Cuando la tormenta pasó, Oggun salió para el monte, y al verlo, Eleggua se paro en la esquina del mismo y dijo: vamos a ver qué cosa es lo que este puede hacer. Entonces Oggun se dirigió a primer árbol que vio y le pidió un gajo, aragba que era ese árbol le dijo que no podía complacerlo. Así Ogun fue al jiqui, la yaya, el guayacan, la jocuma, recibiendo de todos la misma respuesta, hasta que llego a la majagua, la cual creyéndose más poderosa y fuerte, le dio el gajo solicitado.

Cuando Oggun le termino de poner el cabo a su hacha, miro para la majagua y le dijo: tu majagua, serás el primer árbol en que yo voy a probar mi hacha. Y Oggun cantando: “Otrupon Ka, Otrupon Ka, Otrupon Ka”

Fue dándole hachazos a la majagua hasta que la derribo. Así después, continuo derribando a los arboles hasta que llego a la Ceiba a quien le dijo: a ti no te tumbare porque eres obediente. Mientras exista el mundo tú serás respetada por todas las religiones.

Cuando Oggun hacia lo anterior ya Eleggua había sido maldecido por Obatala, pues al salir Oggun de casa de Obatala, entro Eleggua y Obatala le dijo: mientras tu vivas Eleggua, no tendrás casa. Por eso Eleggua aunque tenga casa vive fuera de ella.

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20 de mayo de 2017